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martes, 30 de noviembre de 2010

Vamo lo pibe

Estoy en uno de esos días en que, generalizando, me caen mejor los hombres que las mujeres. Sí, a veces son garcas -no sé si por naturaleza, hobbie o qué otra razón-, pero es verdad que a las mujeres no nos viene nunca nada bien y que cuando tenemos un mal manejo del ego -y de las hormonas- podemos ser indeseables.

Esto se llama preocupándome por casos perdidos y/o asuntos que no valen la pena y/o no me incumben y/o y/o y/o.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Necesito cambiar
Necesito crecer
Necesito madurar
Necesito reorganizarme
Necesito creer más en mí
Necesito quererme más
Necesito más fuerza
Pero sobre todo, necesito dejar de perder celulares.

lunes, 22 de noviembre de 2010

2010/2011

Los chicos usan remeras con un DC gigante. Las chicas se cortan y tiñen el pelo como Robyn. Los chicos van a bailar en bermudas de jogging o jean. Las chicas usan ropa de feria de Facebook, de esa que está buena pero que hace que pierdas un poquito esa característica tan linda que es la individualidad. Todos fuman marihuana. Yo no fumo marihuana. En ocasiones me siento sana, en otras jubilada.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Estoy llena de guilty pleasures musicales.

lunes, 1 de noviembre de 2010

the (non) interpretation of dreams

Soñé que estaba en un campamento en el que iba a tocar Belle & Sebastian. Yo tenía una casa alquilada junto a otras personas, que no me puedo acordar quiénes eran, y antes del recital me metía en la pileta (el jardín era muy parecido al de la casa de la infancia de mis primas). De repente me daba cuenta de que ya iba a empezar, entonces salí corriendo por un bosque, llegué a la zona del escenario principal, me topé con gente (pero no tanta) y la banda on stage. Para mi sorpresa, no sólo había llegado tarde, sino ultra tarde, porque ya iban como por la tercera canción (no me acuerdo cuál) y encima, mientras trataba de afrontar la angustia (reflotándola con la alegría de estar ahí) me daba cuenta de que en un abrir y cerrar de ojos habían pasado otros seis temas y la banda se despedía.
Se me mezcló un poco con la bronca de las fans de Chayanne en la primera fecha, por lo que escuché.

domingo, 31 de octubre de 2010

#minitah

Mi blog está por cumplir un año. Por lo general posteo los domingos y los lunes. Me acabo de golpear muy mal el tobillo. Tengo un problema en la rodilla derecha y hasta que no se me pase/me lo curen no puedo ni salir a caminar. Esta época del año me da ganas de salir a caminar, justamente. Es genial cuando clickeás en un link y se te abre en otra pestaña de una, sin tener que aclararle con el botón derecho que lo querés así, y sin que se te abra en otra ventana o PARA MI SATURACIÓN MENTAL en la misma ventana, sacándote de donde estabas. El viento sopla. Hay un arbol re lindo que se ve desde mi cuarto. Soy una persona muy poco ecológica, hago lo básico que aprendí con Discovery Kids y Billiken, pero no tengo ese bio-sentimiento, digamos que me comprometo pero sólo por compromiso, porque sé que hay que hacerlo, pero no me nace ese amor que tienen los ambientalistas. Sí adoro a los perros. Muchas veces siento envidia hacia la vida de mi gato. Estoy transformándome en trotskista pasiva conmigo misma, es complicado, y sólo es mental. Siento que el contenido de la próxima Revista Barcelona va a ser decisivo en cuanto a la continuidad de mi consumo de la misma. No entiendo a la gente que cree que no está atravesada indirectamente por la política. Me obsesioné buscando el perfume que realmente me defina, y no lo estoy encontrando. El 2010 no fue mi año en el rubro. Primero el Delicious de Donna Karan, que me salió más caro que no sé qué y parece más trucho que una imitación turca, no dura. Ahora Marine Groove de Escada, que es algo así como una orgía de frutas en Miami, y me parece divino, pero creo que tampoco se siente mucho. Estoy considerando refritar algunos que usaba hace años, como Sunflowers, un Versace, o Noa de Cacharel. Volvería también a los infalibles como Halloween, Tommy Girl, 212, o Ralph, pero siento que son clásicos muy poco personales. Quizás termine dándole una oportunidad al de J.Lo que me trajo un Papá Noel errante en el 2007 y que así como llegó, cajoneó. Quién te dice. Uh, LPM, 20 hs del domingo. Ya mismo me estoy buscando un plan.

lunes, 25 de octubre de 2010

Lo que me faltaba

Que tu mamá se compre un iPad de 64 GB cuando prácticamente no sabe manejar el correo electrónico es mucho más cólmico (injerto de colmo y cómico) que ser jardinero y que te dejen plantado. Espero que de toda esta situación surreal salga algo bueno: el usufructo. ¡Allá vamos aplicaciones gratuitas y divertidas!

domingo, 17 de octubre de 2010

No será la primera ni la última vez II

Claro que no lo es ni lo será y, sin detenerme en lo que sólo puedo escribir en hojas de papel -con la emoción del momento, el pulso verdadero, los datos precisos, las palabras tachadas y reescritas al lado, la tinta corrida de la microfibra al apoyar la mano, y la ilusión de que nadie nunca jamás lo lea, al menos hasta dentro de muchos años, cuando tenga nietos y deje de ser una post adolescente enamoradiza, obvia y poco perseverante-, confieso que estoy cuestionando esa certeza inexacta de que las casualidades no existen. Hay coincidencias que se pueden tomar con naturalidad y aceptación, pero otras... con eso de hacerme buscar la razón de ser, el significado, la enseñanza, la metáfora, el porqué... ¿No piensan parar de torturarme nunca? ¿No pienso parar de torturarme nunca? ¿Por qué, si me fijé bien en el plano cómo ir hasta un lugar, le pifié a una calle, y llegué a OTRO, en el que ya había estado una hora antes? Yo entiendo que es turismo y todo lo que quieras, pero esta ciudad tiene casi tantos puntos turísticos como los kilos de mi cuerpo, y la gente puede desencontrarse o encontrarse en cuestión de segundos. Una coincidencia así, es una de esas coincidencias que, como mínimo... te dejan pensando un buen rato.

lunes, 11 de octubre de 2010

Karate Kid

Me puse a ver la nueva Karate Kid, no? y bueno, a medida que pasaban los minutos me iba dando cuenta de que el entrenador del hijito de Will Smith, Dre en la pelicula, era lindo. Despues lo googlie y descubri que era Jackie Chan, y pense, wow, este es Jackie Chan??? Entonces si, efectivamente, le doy a Jackie Chan. Habra alguien mas que le de a Jackie Chan? Suena raro. Mas raro todavia es que me hayan dado ganas de hacer karate, por mas que en la historia hagan kung fu, y por mas que haya fracasado con el tae kwondo (o con su ropa espantosa, da igual). Nuevo Sr. Miyagi, you're my new celeb crush.
No tengo tildes aca.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cuando estaba en

primer año de la facultad, hace ya más de tres, tenía un profesor al que le gustaba repartir fotocopias muy random que podían llegar a servirnos. En este momento se me viene a la cabeza mi propia imagen, un lunes a la noche, atravesando medio conurbano arriba de un 60 con la carpeta en la que guardaba, entre otras, esas copias. Me acuerdo más que nada de dos: un ensayo de Paul Auster (creo que ¿Para qué escribir?, pero no estoy segura), y una lista de expresiones de las que todo periodista debería huír, por estar ya tan elegidas. Lo que más me quedó de la primera, es un consejo del autor, el de no enamorarse de las palabras. Algo así como aprender a no encapricharse con cómo estás intentando decir lo que estás intentando decir, porque a veces podés no tener espacio para plasmarlo así, o simplemente puede no sonar bien. Entonces, existe la posibilidad de decirlo de otra forma. De la segunda, guardo una idea general, incluso hasta cierta fobia: ¡la lista de frases hechas era larguísima e incluía prácticamente al 50% de los términos y las expresiones que decimos a lo largo del día!. Desde ese momento -y en realidad desde mucho antes- me esmeré en odiar todo lugar común (tanto que hasta la gente me caía menos bien cuando recurría a ellos). Pero ahora noto que ya no sólo no los evito, sino que me genera hasta cierto placer extraño incluírlos en el día a día. (¡Día a día! ¡Nunca hubiera elegido decir día a día con sinceridad y seriedad, salvo que estuviera hablando irónicamente!).

1- mejor no me pongo a contar cuántas frases hechas y lugares comunes hay acá.
2- ¿dejé muy en evidencia que a veces enloquezco y que mi mente no para?
3- escribí todo esto con los auriculares puestos y sin música, ¿viste cuando internet te absorve?

domingo, 5 de septiembre de 2010

Hoy me siento

como georgi de chiquititas, enamorada de todos.

domingo, 29 de agosto de 2010

Me pregunto cuándo será el día en que deje de apenarme y/o hacerme cargo, de alguna forma, de la hipocrecía de la especie humana. No se puede negar: a veces tenemos hábitos o tendencias que no hablan muy bien de nosotros. Opinamos de más, nos metemos en la vida del otro, elaboramos preconceptos con pocos fundamentos, manipulamos, nos creemos superiores (que otras especies y entre nosotros mismos), quebramos vínculos aparentemente sólidos a fin de equis beneficio, subestimamos. Bueno, podemos hacer de todo cuando queremos hacerlo, porque como racionales y librealbedristas que somos, tenemos la oportunidad de elegir qué hacer, sea "bueno", o sea "malo". A mí, una de las acciones que más me molesta es la de hablar por hablar de alguien sin conocimiento de causa, especialmente si ese alguien no está presente para defenderse. ¿Por qué lo hacemos? En serio. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para quién? ¿Con qué autoridad? ¿Con qué nivel de evolución llegamos a creer que nos corresponde afirmar loquesea sobre quiensea? Yo no lo entiendo. Esto es algo que en mi casa me enseñaron desde siempre, que comprobé sola más adelante, que desarrollé más al estudiar periodismo (las benditas tres fuentes y la responsabilidad de escuchar la voz de la otra campana, por mucho o poco que simpaticemos), y que prácticamente todos los días de mi vida me hace quedar como "la rara", "la buena" o hasta "la aburrida", por no querer "sacarle el cuero a los demás". Ok, si tengo motivos, es otra la historia. Pero desconociendo o viendo parcialmente la realidad, me parece que nadie está suficientemente justificado como para hacerlo. Además, eso denota otras cosas, empezando por un nivel de bajeza importante, a lo que se le suma una potencial envidia, e incluso la necesidad de opacar por falta de herramientas propias para resaltar. Triste.
Como soy conciente de la magnitud que pueden tener las palabras -por más inventadas que sean-, trabajo bastante para no caer en esto de la difamación. Sin embargo, no depende de mí que los demás actúen así, por eso, a veces, cuando este tipo de (vamos a decirle) habladurías me tocan de cerca, la realidad es que me da una mezcla de risa, pena y culpa. Risa: porque se pueden llegar a escuchar cosas muy cómicas, posta. Pena: porque es una pena, para quien habla sin darse la oportunidad de comprobar si está en lo cierto o no. Culpa: desconozco, pero sé que me da culpa. (Recordatorio: charlarlo en el futuro cercano con mi terapeuta).

No soy tan punk como quisiera, pero una de las máximas de ese movimiento es vivir y dejar vivir y posta que haberlo descubierto a los 13 años fue sentir como si se me hubiese develado un importante secreto del mundo. Es como afirmar que vas por un camino que te gusta, intentando no interponerte en el de nadie, compartiéndolo con los que quieren compartirlo con vos (y viceversa, obvio), y tratar de ocupar ese tiempo de hablar al pedo en algo más positivo. Hacer música, cocinar, dormir, dibujar, bueno... es redundante que siga, pienso que si alguien on earth lo leyó, ya entendió qué es lo que quería decir.

martes, 24 de agosto de 2010

non, je ne regrette rien

en los, aproximadamente, 7900 días que llevo de vida, se podría decir que no me arrepiento de nada. eso no significa que nunca haya estado arrepentida, ni mucho menos que no haya pensado y repensado millones de veces sobre mi manera de desenvolverme en determinadas circunstancias, en la toma de decisiones y (especialmente) en los efectos de esas decisiones -en mí, en otros y en el universo-. pero hoy, que es 24 de agosto del 2010, puedo afirmar que no estoy arrepentida de nada de lo que hice en el pasado y que me perdoné por haberme arrepentido en algunas oportunidades en que sí me sentí arrepentida. para bien o mal, cada cosa que elegí decir, no decir, hacer o no hacer hasta el momento fue por convicción (o por descarte) y todo, a su manera, ayudó y ayuda a aprender y a reafirmarse. pero más allá de esta liviandad del no arrepentimiento (porque lo considero inútil) hay algo que SÍ me arrepiento de haber dejado pasar. una sola cosa. un cacho de plástico, cuero, colores, dibujitos, adornos, y un espacio para guardar y transportar cosas. UNA MOCHILA CON UN HAMSA DE COLOR DORADO, ROSA Y CELESTE, CON POMPONES Y RUEDITAS QUE VÍ EN LA VIDRIERA DE UNA GALERÍA PARISINA MUY TOP. cuando la ví quedé impactada, enamorada, y pelotuda. ¡era la perfección hecha mochila/cartera! pero... todo lo que tenía de linda lo tenía de cara. y en euros. entonces me autoconvencí de no comprarla con argumentos como "después te va a dar vergüenza usarla y la vas a abandonar", "vas a tener miedo de que te la roben y no la vas a querer sacar de casa", el típico "no puedo gastar en esto mientras hay gente que no come" o "es un lucro, puro marketing espiritual, y vos te dejas lavar la cabeza". y me fui, me fui, me fui. pero si hubiese sabido que TODOS los días me iba a acordar de ella con la ilusión de encontrarla en algún negocio, o persona caminante, no lo hubiese dudado, aunque sea para tenerla de adorno. (y me hubiese ahorrado una importante cantidad de googleadas enfermizas).

sábado, 24 de julio de 2010

Perón, dulce de leche, comedia musical, vos, tu vieja y tu papá.

Varias veces escuché que el tango recién se empieza a apreciar bien después de los 40 años. Tiene sentido, con ocho lustros cumplidos la vida debe tomar otro color, no necesariamente mejor o peor, sino distinto, una mezcla de sinsabores y alegría, que en general caracteriza a ese estilo musical. No sé si alguna vez me llegará a gustar en serio o no, pero sí puedo confesar que siempre me cayó simpático. Es sincero y visceral. Sin embargo... tiene algo que no me gusta. Creo que lo que no me cierra del todo es ese leitmotiv de hombre guapo y mujer arrabalera, que estéticamente no me va. Tampoco me genera una linda sensación todo lo que gira en torno: programas radiales, voces exageradas, y abuso de lunfardo. Y menos, los covers hechos por bandas de rock. Lo que digo puede ser un tanto contradictorio, porque supongo que se necesita de esa actitud para hablar como el tango lo sabe hacer, con un dolor humorístico y melancólico a la vez. Además, si hablamos de bailes de salón, el 2x4 tiene una complejidad rítmica, de figuras masculinas y femeninas, de firuletes y de sentido de la ronda, que actúa como un tronco del que se desprenden otras ramas (estoy segura que quien sabe bailar tango, no encuentra ninguna dificultad en cualquier otro baile de a dos, sea salsa, pasodoble, rock, o lindy hop).
Pero bueno, aunque pueda enumerar virtudes y ventajas, conceptualmente hay algo que no. Lo mismo me pasa con la comedia musical. Es muy completa, dinámica, mágica.. cuenta historias directas con todos los elementos que un ser humano puede usar. El cuerpo, la voz, el movimiento, la interpretación... pero me pone nerviosa. A veces hasta me cuesta entender cómo a tantas personas les encanta escuchar bandas de sonidos de obras, porque justamente lo que más me incomoda son esas cancioncitas que me llevan por una senda confusa. Es como un efecto dulce de leche. No voy a aclarar, todos sabemos qué nos puede llegar a pasar cuando comemos dulce de leche. Por algo Perón proclamaba que todo es mejor en su medida y armoniosamente. Espero que a ningún/a narrow-minded se le ocurra creer que citar es, necesariamente, admirar.

Volviendo al tango, porque me han quedado ideas inconclusas, no hay nada como su lírica. Si bien hay muchas que las entiendo sólo por la mitad, me doy cuenta de que cada letra es un cuento entero. Produce climas muy intensos y la riqueza de la métrica y la rima debe ser insuperable. Bueno, no sé, quizás en Indochina tengan algo que le da 50 vueltas, pero hablo de lo que hasta el momento conozco. Todo está ahí: amor, paso del tiempo, naturaleza humana, lucha por sobrevivir, recuerdos, y mucho complejo de Edipo. Creo que me dí cuenta que la madre era una figura tan importante para el hombre a través del tango. Y creo que descubrí el tango a través de mi papá. (Yo también tengo algún que otro complejito, pero es another topic).


Un último comentario: No hay nada como el tango Chorra. Ni como las guitarras de Gardel. Ni como la dupla Piazzolla-Ferrer. Ni como las letras de Tarde, Siempre se vuelve a Buenos Aires, y Canzoneta.

miércoles, 21 de julio de 2010

no-no

No sos punk
Ni emo
Ni flogger
Ni rapero, ni cumbiero
Ni industrial
Sos algo más
Sos una parte de cada tribu urbana
Sos una raza indeterminada por la sociedad.
Yo estoy acá
Tratando de meterte en una categoría
Sin necesidad
Sólo para mi tranquilidad mental.

martes, 29 de junio de 2010

No será la primera ni la última vez

tengo miedo, o bronca, o bueno, noséqué, de no encontrarte más. de olvidarme de tu cara, y acordarme de que estoy condenada a haberte conocido. de que no estés en la fila de adelante para mirarme de reojo mientras hago como si no supiera quién sos ni hubiese estudiado todos tus movimientos, tu pelo desprolijo, tus ojos mucho más azules que los míos, tu ropa indefinida y perfecta, ni vieja ni nueva, tu barba suave, la mochila negra sin nada, sólo con un voucher de equipaje de mano de austrian airlines, tus manos movedizas que siguen algún compás y aplauden raro y después se van a tu cuello a hacer masajes, tus manos, tus manos, tus manos, tus manos, tu mejor amigo sentado al lado mío vestido con un KIMONO o algo similar mientras lee un libro de algún prócer en francés (y lo bien que me cae), y cómo te burlas de los movimientos toscos de la violinista que está tocando ahora, los mensajes que le mandas a una persona x desde tu celular negro y naranja, o estás con un juego? sí, estás con un juego, mejor así. y después nos perdemos, y le pido a Dios que me ayude a encontrarte, y veo que estás arriba de tu otro amigo, hablando por el celular para que el que me cae bien te vea y vaya hasta donde estás, y como sobresalís entre la gente yo también voy, y nos ponemos a bailar, y saltar, y te volves a subir a tu amigo para mover la cabeza y las manos y ahí descubro que hay algo que te sale por los poros que me produce un efecto raro y me hace sentir contenta, seguro es tu aura de color punk. el tema es que así me dan ganas de quedarme al lado tuyo y no a no-sé-cuántos kilómetros repasando todas las cosas que sé de vos y haciendo una lista de las que me gustaría saber, que son muchas más.

lunes, 14 de junio de 2010

Berlín

Me cuesta poner en palabras lo que siento al estar en esta ciudad. Puedo escribir y hacer una entrada, pero ninguna expresión me sirve para, dignamente, darle forma a lo que estoy viviendo. Es un torbellino amorfo que no se ve, no se toca, no se huele, no nada, pero surte efectos. Y cómo. Hay edificios que se me vienen tan encima que siento que me van a comer, porque tienen historia, y dolor, y caídas, y reconstrucciones. Y son imponentes. Como la vida misma. Me parece que Berlín es eso, vida misma. ¿Puede ser?

sábado, 5 de junio de 2010

Diálogo de cocina

FLORENCIA: che má, me agarré un flancito que había en la heladera, todo bien?
ADRIANA: ahhh... en realidad lo había comprado para el gato, dale un poquito a él.


dejémonos de joder.

lunes, 26 de abril de 2010

El tema es así

Resulta que una vez, si no me equivoco en el '99, pasé todo el día con mis padres dando vueltas por la Ciudad (la autónoma, no esta en la que vivo yo, que a veces quiero y a veces no). En realidad, pasamos muchos días así pero este me quedó muy presente, habrá tenido algo especial. Era domingo. Y no sé qué mes acusaba el calendario pero hacía frío y era la Semana de la Dulzura. Almorzamos en el Hard Rock Café, y de ahí fuimos al Palais de Glace porque había una muestra de Diego Velázquez. La idea no sólo (aprovecho para comentar que desde diciembre este tipo de sólo va a dejar de llevar tide, seguimos) era apreciar algunas obras, sino también participar de una actividad interactiva, divertida, y también bastante pete (yo no digo pete pero ahora quise decir pete) que consistía en hacer (se me complica la definición) tu propio cuadro. Y no me refiero a dibujar o pintar -más allá de que también estaba esa opción, y de hecho me acuerdo de estar en una mesa con muchos crayones de colores, hojas blancas, y nenes desconocidos que me miraban mal o que yo creía que me miraban mal, tratando de bocetear algunas imágenes, pero no hubo caso ese día ni nunca ya que el arte figurativo y yo no nos llevamos bien en absoluto- sino a caracterizarse como los personajes de un cuadro y posar. Las Meninas. Las Meninas de Velázquez. El mismo gracias al que cuando tenía dos años y medio, o por ahí, frente al original, me valió una visita a la oficina de la Directora del Museo del Prado, por haberlo reconocido. En realidad no fue más que mérito de mi mamá, que me había mostrado un libro para que supiera qué estaba yendo a ver, grabándome así la imagen en la retina y el nombre en algún órgano auditivo. Y por esas cosas de la vida, insustanciales para todo escéptico y mágicas para algunos sensibles y/o apasionados, en el momento en que me tocó ver ese cuadro y ponerme a gritar -según cuenta la leyenda, y a dónde mi memoria no logra llegar más que por flashes- "Las meninas! Las meninas mamá!", justo pasó alguna empleada del museo, se sorprendió, le avisó a la responsable, y llegué a su oficina en plan de falsa nena prodigio que nunca fui. Me regalaron algunas cosas, además de esta anécdota que de alguna forma me obligó, entonces, a posar como una Menina (y no una de las que canta Xi Bom Bom). Entonces ese día me disfracé de la Infanta Margarita de Austria, con uno de esos vestidos que me encantan -pero de la peor calidad- y que durante años creí estar convencida de haber usado en otra vida, y se disparó el click. Me llevé la imagen -también de la peor calidad-, y al poco tiempo la mandamos a enmarcar, y colgué en mi cuarto el original y el mío. Uno al lado del otro, con un marco verde que le puso el papá de Camila, una compañera del primario.
Se hicieron cerca de las 7 de la tarde, y nos daba fiaca volver. Queríamos ver algo en el teatro pero no sabíamos qué. No conseguimos entradas para Les Luthiers - Todo porque rías, por lo que caímos en Tetanic. Qué tal eh, a los 10 años viendo a Moria en cuasi pelotas. Buena onda.
Pero bueno, lo importante de todo esto y de todo ese día, es que cuando salimos del teatro tuvimos que caminar mucho hasta el auto, y me inspiré para hacer una canción, que desde ese momento tengo dando vueltas por la cabeza y nunca olvidé. Era un rap, tiene música y hasta sé cómo sería el videoclip en caso de que existiera.

Fui a buscarte, me regalaste un chocolate
un chocolate, pero relleno de Mertiolate (puaaajj)

Coro:
En el mes de la dulzura necesito una hermosura,
la hermosura es mi casa, no me digas taza taza
y en el día en que me case, no me trates como un pase
porque a mí me gusta el fútbol pero yo no soy tu base.

domingo, 18 de abril de 2010

Recordar es volver a pasar por el corazón

Decía una canción de Chiquititas. No sé si la influencia de ese programa, que miré unas 2 o 3 veces por semana (cuando no tenía danza) desde 1996 al 2001 fue una mala o buena influencia en mi vida, pero todavía -a casi 9 años de su final- la sigo teniendo muy presente. Me acuerdo de escenas, personajes, canciones, videos, actores, elementos mágicos. Más que nada de actores que, de vez en cuando, se me ocurre googlear y/o facebookear. Hará un mes lo hice por última vez -ahora ahora*-, y descubrí cambios de imagen, de vida, de estilo, en algún que otro perfil público que pude espiar. También encontré gente que no tiene ninguna relación con la ¿novela? pero que por ciertas razones decidí agregar a mis "amigos" y hasta hablar, y resultó bien. Hice lo mismo con otras ¿series?.

* ese ahora ahora intentaba ser un hasta ahora, pero la ansiedad inconsciente me hizo confundir. ¿qué me tendrá tan desesperada? ahora ahora ahora ahora ya

martes, 23 de febrero de 2010

Algunas noches de vez en cuando

Mi sueño preferido es más triste que mi peor pesadilla.
Cuando sueño lo que no quiero, me despierto y me alivio.
Cuando sueño lo que sí quiero, me despierto y empieza la desesperación.
Para peor, es recurrente, y mientras dura me da tanta calma, que me frustra no encontrar la forma de volverlo real.

Tú y yo

somos dos adolescentes.


lunes, 22 de febrero de 2010

Qué feo

que en vez de ver su cara vea lo que le pone encima para mentirles, mentirme y mentirse.
y que no me lo pueda creer.